Criogenia: Estudio de los procesos que se producen a temperaturas extremadamente bajas. Esa es la definición que da la RAE. Es una ciencia en alza en los últimos años, y desde hace poco, también es una ciencia comercial. ¿Habéis pensado alguna vez en escapar a la muerte? La Criogenia lo permite, al menos en teoría. En la práctica, nunca se puede saber qué es lo que nos deparará el futuro.

En esta tranquila cabaña a las afueras de Moscú están los pacientes de KrioRus.
La idea es la siguiente: a una persona se le detecta una enfermedad incurable. Esta persona decide congelar su cuerpo. En el futuro, dentro de X años, se descubre una cura para esta enfermedad. Se descongela al paciente, se le aplica la cura, y puede seguir viviendo. Es una idea bonita (vencer a la enfermedad, al tiempo, y a la muerte), pero al mismo tiempo aterradora por las repercusiones morales que conlleva (¿Cómo nos despertaremos dentro de 200 años, en un mundo para nosotros desconocido, con unos valores extraños, y sin ninguno de nuestros seres queridos?).
En el mundo existen 3 empresas que permiten, por una cantidad, criogenizarse. Dos están en Estados Unidos (la pionera, Alcor, y Cryonics Institute). La otra está en Rusia, Kriorus (la página tiene versiones en varios idiomas, pero pongo la rusa), con sedes en Moscú y San Petersburgo.
La idea tiene bastantes problemas que la ciencia actual no sabe solucionar. La criogenización de un cuerpo provoca la cristalización de sus células. Las células del cuerpo podrían (en condicional, porque solo sería posible bajo ciertas circunstancias) reanimarse, pero no ocurre así con las células del cerebro, las neuronas, las cuales una vez transformadas en cristal es imposible devolverlas a la vida. Por eso se utiliza nitrógeno líquido, que evita la cristalización, pero solo en parte.
En laboratorio se ha conseguido reanimar a pequeños animales (lo más grande, ratones), pero un cuerpo humano es algo mucho más complejo. Sin

Alexei Potapov, médico de KrioRus. ¿Qué tendrá en su interior el bidón sobre el que se apoya?
embargo, esto no es impedimento ni para las 220 personas (12 en KrioRus) que (voluntariamente) han elegido este sistema para escapar de la muerte, ni para las 3 empresas que ofrecen este servicio. Ambas partes confían en que la ciencia, que avanza de forma continua, pueda solucionar este problema en un futuro cuando se pueda descongelar al paciente. Es por eso que estas empresas pueden tener actividad legal: no prometen la reanimación, solo prometen congelar al paciente en espera de un futuro en el que pueda ser reanimado.
Tampoco pueden ser aceptados todos los pacientes. La criogenización solo puede realizarse cuando haya fallecido el paciente (lógico, de lo contrario sería asesinato), y tras el fallecimiento, de forma inmediata. Si el paciente muere en un lugar donde el proceso de criogenización puede tardar horas en hacerse, será imposible seguir adelante.
KrioRus tiene la ventaja de que sus “servicios” tienen que pasar por menos papeleo que las otras 2 empresas dedicadas a lo mismo que están situadas en Estados Unidos. Por 10.000 dólares en KrioRus te pueden congelar el cerebro (se supone que en el futuro podrán reimplantarte el mismo en otro cuerpo, o clonarte el que ya tienes), y por 30.000 dólares, todo el cuerpo. El precio incluye la congelación parcial en tu lugar de fallecimiento hasta la llegada a las instalaciones de la compañía en las afueras de Moscú.
¿Te animas a pasar un poco de frío y luego a vernos en el futuro?
P.D.: No es muy útil para practicar el ruso con los pacientes una vez estés congelado. Aunque puedan tenerte así una eternidad, es muy dudoso que el paciente que tengas a tu lado tenga muchas ganas de hablar a esas temperaturas.
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.